Eritromicina y Sulfisoxazol (Oral)
¿QUÉ ES?
La combinación de eritromicina y sulfisoxazol es un antibiótico que se usa para tratar las infecciones del oído en los niños. También se puede usar para otros problemas según lo determine el médico del niño. Esta combinación no tendrá efecto en los resfriados, la gripe y otras infecciones causadas por un virus.
Si algo de la información en este folleto le causa preocupación especial o si desea información adicional acerca de este medicamento y al uso del mismo, consulte con el médico, enfermera o farmacéutico del niño. Recuerde que debe guardar éste y todos los demás medicamentos fuera del alcance de los niños y que nunca debe compartir sus sus medicamentos con otras personas.
ANTES DE USAR
Dígale al médico, a la enfermera y al farmacéutico si el niño . . .
COMO SE DEBE USAR Y GUARDAR
Es más conveniente tomar la combinación de eritromicina y sulfisoxazol con bastante agua y también puede tomarse con comida. El consumo de mayor cantidad de agua ayudará a prevenir algunos de los efectos no deseados producidos por los medicamentos de sulfa..
No administre este medicamento a infantes menores de 2 meses de edad a menos que el médico del niño le haya indicado lo contrario.
Los medicamentos de sulfa pueden causar problemas en el hígado en estos infantes.
Para ayudar a curar la infección completamente, el niño debe tomar este medicamento hasta terminar la totalidad del tratamiento aunque después de unos días, comience a sentirse mejor.
Este medicamento actúa mejor cuando se encuentra en una cantidad constante en la sangre. Para ayudar a que esta cantidad se mantenga constante, no olvide ninguna de las dosis. También es mejor tomar las dosis con intervalos iguales, en el día y la noche.
Si el niño deja de tomar una dosis de este medicamento, deberá tomarla lo antes posible. Sin embargo, si es casi hora para la próxima dosis, deje pasar la dosis olvidada y vuelva a su horario regular de dosificación. No use doble cantidad.
Para guardar este medicamento:
Guarde este medicamento fuera del alcance de los niños. Guárdelo alejado del calor y la luz directa. Guarde el medicamento en el refrigerador porque el calor puede deterioralo. Sin embargo, evite congelarlo. Siga las instrucciones que vienen en la etiqueta. No conserve medicamentos cuya fecha de vencimiento haya expirado o medicamentos que ya no necesita. Asegúrese de desechar sus medicamentos en un sitio fuera del alcance de los niños.
PRECAUCIONES
Es muy importante que el médico revise al niño mediante visitas regulares para constatar si hay algún problema en la sangre que pueda ser causado por este medicamento, especialmente si el niño va a tomar este medicamento por un tiempo largo.
Si los síntomas del niño no mejoran dentro de unos días, o si empeoran, consulte con el médico.
La eritromicina y el sulfisoxazol pueden hacer que la piel se vuelva más sensible de lo normal a la luz solar. Cuando el niño comience a usar este medicamento, evite el exceso de sol o el uso excesivo de una lámpara solar hasta conocer la forma como reacciona el niño, especialmente si es propenso a quemarse con facilidad. Si el niño presenta una reacción muy fuerte, consulte con el médico.
Tenga cuidado al usar un cepillo de dientes corriente, el hilo dental o un palillo (mondadientes). Las encías del niño podrían sangrar con más facilidad y sanar más lentamente, mientras se encuentre tomando este medicamento. Consulte con su médico o dentista acerca del cuidado adecuado de la boca durante este tratamiento.
POSIBLES EFECTOS SECUNDARIOS
Efectos secundarios que deben informarse al médico del niño inmediatamente
Más comunes — Comezón; salpullido
Menos comunes — Dolor en los músculos o articulaciones; fiebre o dolor de garganta; náuseas o vómito; piel pálida; enrojecimiento, ampollas, descamación o desprendimiento de la piel; dificultad para tragar; sangrado o moretones inusuales; cansancio o debilidad inusuales; ojos o piel amarillos
Raros — Sangre en la orina; orina oscura o color ámbar; desmayos; ritmo cardíaco lento o irregular; pérdida temporal de la audición (con enfermedad del riñón y en dosis altas); dolor en la parte baja de la espalda; dolor o ardor al orinar; heces pálidas; dolor de estómago (severo); hinchazón de la parte frontal del cuello
Otros efectos secundarios que deben informarse al médico del niño
Más comunes — Aumento de la sensibilidad a la luz del sol
Efectos secundarios que usualmente no requieren atención médica
Estos posibles efectos secundarios pueden desaparecer durante el tratamiento, pero si continúan o son molestos, consulte con el médico, enfermera o farmacéutico del niño.
Más comunes — Cólicos o malestar en el abdomen o estómago (leves); diarrea; dolor de cabeza; pérdida del apetito
Otros efectos secundarios no mencionados anteriormente, también pueden ocurrir en algunos pacientes. Si usted nota cualquier otro efecto, consulte con el médico, enfermera o farmacéutico del niño.
