Aprende a Cuidar tu cabello
Aporta gran parte de la personalidad y define a la persona. El cabello es la puerta de presentación y sus múltiples formas hablan de nosotras. Largo implica sensación de libertad; corto de independencia… pero lo que hace que adquiera relieve es su aspecto. Por eso, el cuidado específico del cabello merece toda la atención. Sus resultados son inmediatos y duraderos.
El tipo de vida del siglo XXI desgasta la belleza del cabello. La contaminación lo resiente, abriendo tempranamente sus puntas y perdiendo el brillo del que un pelo sano goza. ¿Es esto irremediable, puede una mujer dedicada a la difícil tarea de dedicarse al trabajo fuera de casa, disponer de tiempo extra para hacer que su melena se sienta saneada?.
Un pelo bello es sin duda un pelo sano, ambas premisas van unidas. Nunca se da el caso de que esté descuidado pero presente características sobresalientemente bellas. Por eso, no es sólo cuestión de estética. Es cuestión de hacer que el cabello funcione con todas las de la ley. Cumpliendo su misión protectora y aportando rasgos que nos definan.
Uno de los problemas más marcados es el exceso de grasa, la cual quita brillo y soltura. Para saber si se tiene una melena grasa basta con observar si se ensucia con asiduidad y si pierde el volumen normal a tan solo pocas horas de haberlo lavado. Frente a esta problemática, la mujer se enfrenta al interrogante de la frecuencia de los lavados. En el término medio está la virtud: los expertos aconsejan que se efectúe tres veces por semana para no castigar al cabello con demasiada humedad. Si se trata de un pelo graso, esta frecuencia hay que cumplirla a rajatabla pues la humedad puede pronunciar la apariencia seborreica.
La temperatura del agua es también importante, siendo la templada la ideal para casos de pelo difícil.