Microinjertos como solución final
Cuando el resto de tratamientos son insuficientes o fracasan, se recurre al transplante de pelo, que actualmente tiene unos resultados espectaculares porque injerta el cabello de la persona, con el mismo color, forma (ondulación, liso, rizo) e inclinación.
Consiste en extraer una tira de piel con los folículos pilosos de una zona que tenga pelo, se cortan los folículos pilosos de uno en uno o de dos en dos y se trasplanta en la zona que se necesite.
A los pocos días del transplante, todos los folículos que se implantan se caen y es a partir del tercer mes cuando empieza a crecer el cabello en la zona. Los especialistas tratan de explicarlo bien para que el paciente no se asuste o piense que el tratamiento ha fracasado.
En Estados Unidos ya está patentado el cultivo de cabello fuera del cuerpo humano. A partir de cabellos de un paciente, se pueden cultivar nuevos cabellos para después implantarlos.