Trasplante Capilar
Cada uno de nuestros cabellos nace y crece dentro de una raíz llamada folículo piloso.
Si observamos la superficie de cuero cabelludo bajo el microscopio, podremos ver que los cabellos su juntan -de manera natural- en pequeños grupos denominados “Unidades Foliculares”. Estos grupos están compuestos por uno, dos, tres y en raras ocasiones, por cuatro folículos pilosos.
En esta ilustración podemos observar tres grupos de cabellos que pertenecen a distintas unidades foliculares. Cada cabello tiene su folículo y cada folículo su propia unidad folicular.
El trasplante de unidades foliculares es una técnica que consiste en extraer las unidades de una zona (donante) y colocarlas en otra (zona receptora). Si bien decirlo es simple, hacerlo requiere verdadera habilidad y paciencia por parte del cirujano.
Cuando uno estudia las técnicas de pintura de las diferentes épocas, disfruta mucho más un buen cuadro que una persona que ignora por completo el arte. Lo mismo sucede con la técnica de trasplante de unidades foliculares: si conoces el procedimiento, logras apreciar de verdad el trabajo del cirujano. En algunos casos, el trabajo final parece más una obra de arte que una intervención quirúrgica.
En este tipo de cirugía, la técnica para implantar las unidades foliculares es siempre la misma y sin embargo, la forma de extraerlas varía de acuerdo a las posibilidades del paciente y al criterio del cirujano. Hasta el momento, existen dos técnicas para extraer las unidades foliculares. Una se llama FUSS y la otra, FUE.
FUSS: Follicular Unit Strip Surgery
En esta técnica se remueve una tira de cuero cabelludo del área donante (nuca) y mientras el cirujano sutura la herida, los ayudantes extraen (con ayuda del microscopio) cada una de las unidades foliculares que serán implantadas.
En poco tiempo, la cicatriz del área donante queda cubierta por el cabello que la rodea y si bien existe una marca, será imperceptible a menos que el paciente rasure la zona. Se suelen trasplantar entre 1500 y 4000 unidades foliculares por cada intervención.
Luego de rasurar el área donante, se hace un corte con bisturí formando una “tira” de cuero cabelludo.
La “tira” con las unidades foliculares se extrae e instantáneamente se sutura la incisión.
La cicatriz, quedando cubierta por el cabello que la rodea, será invisible en poco tiempo.
En la misma intervención, se coloca la tira bajo el microscopio para extraer cada unidad folicular.
Las incisiones donde se implantan las unidades son verdaderamente pequeñas, por eso es que -en una buena cirugía- se torna imposible detectar la diferencia entre un cabello original y uno trasplantado.
Follicular Unit Extraction
En este caso, el procedimiento es mucho más complejo ya que no existen cortes de ninguna clase. Para extraer los folículos, el cirujano no utiliza bisturí sino una herramienta especial con la que remueve cada unidad folicular directamente desde el cuero cabelludo.
De alguna manera, extrae “bocados” de cuero cabelludo y cada uno de ellos contiene una unidad folicular. La ventaja es que no quedan cicatrices de ningún tipo, incluso en pacientes que deciden rasurar su cabeza. No hay tiras ni cortes, solamente pequeños bocados que luego de la cicatrización, desaparecen.
En esta ampliación podemos apreciar claramente la distancia entre los bocados extraídos por el cirujano. Es claro que en pocas semanas, los cabellos vecinos cubrirán por completo el área y toda marca que pudiera existir será absolutamente imperceptible.
Si bien esta técnica parece superior a la anterior, hay que tener en cuenta que es mucho más costosa, la cantidad de cabellos trasplantados es menor (2000 como máximo por sesión) y el procedimiento lleva más tiempo.
Luego de rasurar la zona donante, el cirujano aísla el cabello que quiere extraer y con la ayuda de una herramienta, produce una pequeñísima incisión alrededor del folículo.

El proceso se repite varias veces y luego, por medio de una pinza extrae las unidades foliculares que serán implantadas.
Una vez retirados los folículos del área donante, el cirujano produce cientos de incisiones (más pequeñas que la cabeza de un alfiler) donde finalmente coloca las unidades foliculares.
Ambos métodos son buenos. Los dos funcionan bien pero el coste por cabello trasplantado es muy superior en la técnica FUE. Si piensas hacerte un trasplante y no te decides por un método u otro, te sugerimos ver personalmente a dos personas que hayan sido intervenidas con cada una de las técnicas.
