Comer de todo, pero con moderación: clave contra el sobrepeso y obesidad
En las pasadas celebraciones navideñas, de año nuevo y rosca de reyes, al igual que en otra época, se puede comer de todo, pero siempre debe hacerse con moderación, con objeto de evitar sobrepeso y obesidad, que constituye la epidemia que en México abarca 40 por ciento de la población, y que en Chihuahua representa 60 por ciento de la población infantil y adolescente, advirtió el nutriólogo del IMSS, Miguel Angel Pedraza Zarate.
Precisó varias medidas sencillas que todos pueden adoptar y que son como un “truco” para sentir saciedad, y son: hacer tres comidas diarias y empezar cada una con un buen plato de ensalada o fruta; comer despacio (para que el estómago se distienda y no demande alimento en exceso); consumir un máximo de tres tortillas o un pan al día; y disminuir la ingesta de dulces, chocolates y refrescos (uno de medio litro tiene 400 calorías). De preferencia tomar agua sin azúcar.
Hizo hincapié en que la base de la alimentación debiera ser la fruta y la verdura.
De hecho, dijo, lo más recomendable es el consumo de cinco piezas o raciones al día; por ejemplo, dos en la mañana, una al mediodía y dos en la noche, ya que son fuente importante de vitaminas, proporcionan alrededor del 18 por ciento de las necesidades diarias de líquidos en un adulto, mejoran la digestión, la eliminación de productos de desecho y ayudan a lubricar articulaciones y a regular la temperatura corporal.
El nutriólogo señalo que en la actualidad, según diversos estudios, las personas están comiendo mucho más que en el pasado, y en diciembre llegan a cuadriplicar la cantidad, por lo que subrayó que es recomendable que se empiece a tomar conciencia sobre el tipo y calidad de alimentos que se consumen, así como que las raciones sean las indicadas por especialistas en nutrición, ya que la mayoría de la gente, agregó, come hasta sentirse completamente satisfecha al grado de no poder ni dormir.
Añadió que hay que comer con calma y concentrándose para controlar la cantidad de alimento, a fin de no llegar a consumir hasta medio kilo de tortillas (cada una tiene 70 calorías) o cinco panes, sólo por gusto o por gula. Por ejemplo, si en una cena hay pescado, se puede comer un plato con un pan, pero no con dos o cuatro.
Pedraza Zárate, explicó que la capacidad que tiene el estómago normalmente es de 1,500 mililitros, pero cuando cada día se come demasiado, este órgano crece. Para revertir esto y obtener un cambio radical se debe sustituir el tipo de alimentación por lo más nutritivo y con menos calorías (las frutas y las verduras); y en cantidades muy moderadas, las proteínas (carnes) y el agua, reiteró, que no esté endulzada.
Todo ello implica un cambio de actitud al momento de elegir los alimentos; es decir, si se desea comer queso que éste sea blanco o panela, que los aderezos no contengan grasa (puede prepararse con limón y un poco de picante); así como preferir los productos integrales porque tienen fibra, la que al llegar al tubo digestivo no permite que se absorban tanto las grasas y los azúcares.
Sin embargo, precisó, el problema del sobrepeso y la obesidad no puede atenderse únicamente desde el aspecto de la nutrición, ya que es una cuestión que también debe abordarse mediante el manejo de transtornos emocionales, porque muchas de estas personas sufren ansiedad, angustia e inestabilidad en sus estado de ánimo, lo cual tienen a compensarlo con comida.
Combinado con una sana alimentación debe hacerse una actividad física, como una caminata enérgica de diez minutos diarios, ya que el cuerpo gasta más calorías y hace uso de sus reservas de grasa. Para mantener una figura ideal no es necesario recurrir a métodos que ofrecen resultados “mágicos” en poco tiempo; la menor manera, enfatizó, es que la gente aprenda a comer, y reconozca cuando está consumiendo alimentos en exceso y con alto contenido de calorías y grasa, a fin de modificar esta actitud.